Google Analytics vs Plausible en 2026: quién ve realmente a los visitantes de tu web
Cada vez que alguien abre una página que usa Google Analytics, su navegador envía una petición a la infraestructura de una empresa de California que, según los recuentos de W3Techs, está presente en aproximadamente la mitad de todos los sitios web del mundo. Ninguna otra pieza de software observa a tanta gente a la vez. Entre 2022 y 2023, cuatro autoridades europeas de protección de datos —la austriaca, la francesa CNIL, la italiana Garante y la sueca IMY— concluyeron que determinados usos de esa herramienta vulneraban el Reglamento General de Protección de Datos porque los datos de visitantes europeos viajaban a Estados Unidos sin garantías suficientes. Suecia llegó a multar a la operadora Tele2 con 12 millones de coronas. Mientras tanto, una empresa de dos fundadores registrada en Tallin, Plausible Insights, construía una alternativa que no usa cookies, no recoge datos personales y procesa todo en servidores alemanes. La comparación entre ambas no trata de qué gráfico es más bonito: trata de quién acumula el conocimiento sobre el comportamiento de tus lectores y bajo qué jurisdicción.
Por qué el origen democrático importa en la analítica web
La analítica web es una categoría peculiar porque el producto no lo pagas solo tú: lo pagan también tus visitantes con sus datos. Cuando un medio local, una tienda online o una asociación instala un script de seguimiento, toma una decisión en nombre de miles de personas que nunca firmaron nada. Por eso, en Democratic Market la pregunta clave no es dónde se escribe el código, sino dónde se almacenan los registros de navegación, qué leyes pueden obligar a entregarlos y si el modelo de negocio del proveedor depende de cruzar esa información con otros servicios. Un registro de visitas parece inocuo hasta que se combina con identificadores publicitarios, historial de búsquedas y ubicación aproximada: entonces describe intereses políticos, problemas de salud o creencias religiosas con una precisión inquietante. Las democracias consolidadas ofrecen tribunales independientes, prensa libre y autoridades de control capaces de sancionar abusos; los regímenes autoritarios, no. Pero incluso entre democracias hay diferencias relevantes: la legislación estadounidense de inteligencia exterior, en particular la sección 702 de la FISA, permite el acceso a datos de no estadounidenses con salvaguardas que el Tribunal de Justicia de la UE consideró insuficientes en la sentencia Schrems II de julio de 2020. Esa sentencia es el origen directo de las resoluciones contra Google Analytics que siguieron.
El contexto de 2026 añade otra capa. Con el auge de los asistentes de inteligencia artificial y la publicidad basada en modelos, los datos de comportamiento agregados son materia prima para entrenar sistemas de segmentación. Quien concentra la analítica de medio internet dispone de una ventaja competitiva que ninguna autoridad de competencia ha conseguido neutralizar del todo. Elegir una herramienta de medición más pequeña, de jurisdicción europea y sin negocio publicitario es, además de una decisión de cumplimiento normativo, una forma de no alimentar esa concentración.
Plausible Analytics: Estonia, servidores en Alemania y código abierto
Plausible Insights OÜ es una sociedad estonia fundada en 2019 por Uku Täht y Marko Saric. Estonia obtiene un 7,96 en el Índice de Democracia de la EIU y es uno de los Estados más digitalizados de la Unión Europea. La empresa se financia exclusivamente con suscripciones, sin capital riesgo, lo que reduce la presión para monetizar datos. Su infraestructura principal está alojada en Hetzner, proveedor alemán (Alemania: 8,80 en la EIU), y los datos de visitantes no salen del territorio de la UE. El script de seguimiento pesa menos de un kilobyte, frente a las decenas de kilobytes del código de Google, lo que mejora los tiempos de carga y las métricas Core Web Vitals. Plausible no instala cookies ni almacena direcciones IP: genera un identificador diario a partir de un hash con sal rotatoria que se descarta cada 24 horas, de modo que no es posible seguir a una persona de un día a otro ni entre sitios distintos. El código está publicado con licencia AGPL y existe una edición comunitaria autoalojable gratuita. Los planes en la nube comienzan en torno a 9 euros al mes para 10.000 páginas vistas mensuales, un precio razonable para blogs, comercios pequeños y medios independientes.
Las limitaciones son reales y conviene decirlas. Plausible ofrece un panel deliberadamente sencillo: visitantes únicos, páginas vistas, fuentes de tráfico, países, dispositivos, objetivos y embudos básicos, propiedades personalizadas y atribución UTM. No sustituye a una plataforma de análisis de producto con cohortes complejas ni a un sistema de atribución publicitaria multicanal. Para la inmensa mayoría de sitios editoriales y de comercio electrónico pequeño, sin embargo, cubre lo que realmente se consulta cada semana. Y el hecho de no depender de cookies significa que mide a todos los visitantes, incluidos los que rechazan el banner de consentimiento, algo que Google Analytics, configurado de forma legal, no puede hacer.
Plausible no está solo. Matomo, antes Piwik, nació como proyecto de código abierto impulsado por el francés Matthieu Aubry y hoy lo desarrolla InnoCraft, con sede en Nueva Zelanda (9,61 en la EIU), con una versión en la nube alojada en la UE y una versión autoalojada muy utilizada por administraciones públicas europeas. Es la opción más completa si necesitas mapas de calor, grabaciones de sesión o informes de comercio electrónico detallados, aunque su configuración exige más trabajo. Simple Analytics es una empresa neerlandesa (Países Bajos: 9,00) que también trabaja sin cookies y con servidores europeos, con un enfoque parecido al de Plausible y un énfasis notable en la exportación de datos. Pirsch Analytics, desarrollada en Alemania, ofrece un servicio sin cookies con opción de integración del lado del servidor, útil para quienes quieren evitar por completo los bloqueadores de scripts. Fathom Analytics, de Canadá (8,69), completa el grupo de herramientas respetuosas con la privacidad y procesa el tráfico europeo en infraestructura situada en la UE. Todas comparten un rasgo: cobran por el servicio en lugar de rentabilizar los datos de los visitantes.
Google Analytics 4: potencia gratuita a cambio de datos
Google LLC tiene su sede en Mountain View, California, y Estados Unidos obtiene un 7,85 en la EIU: una democracia con instituciones sólidas pero clasificada como imperfecta, y con un marco de vigilancia exterior que ha sido el centro de la disputa transatlántica sobre datos durante una década. Google Analytics 4, que sustituyó a Universal Analytics en julio de 2023, es técnicamente impresionante: modelos de comportamiento basados en aprendizaje automático, integración nativa con Google Ads y BigQuery, exploraciones personalizables y medición entre web y aplicaciones. Es gratuito para la mayoría de los sitios porque el negocio de Google no es la analítica, sino la publicidad, y la analítica alimenta la publicidad. GA4 ha incorporado mejoras de privacidad respecto a su predecesor —ya no almacena direcciones IP completas y permite elegir la ubicación de determinados procesamientos—, pero sigue apoyándose en cookies propias, en identificadores de usuario y, si se activa Google Signals, en datos de usuarios con sesión iniciada en cuentas de Google.
Desde julio de 2023, las transferencias de datos a empresas estadounidenses certificadas se apoyan en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU., y en septiembre de 2025 el Tribunal General de la UE desestimó el recurso del diputado francés Philippe Latombe contra ese marco. Esto da cobertura jurídica actual a GA4, pero no elimina el riesgo: el marco depende de una orden ejecutiva presidencial que puede modificarse, y la destitución en 2025 de miembros de la Junta de Supervisión de la Privacidad y las Libertades Civiles estadounidense ha reabierto dudas entre los especialistas. Dos marcos anteriores, Safe Harbor y Privacy Shield, fueron anulados por el Tribunal de Justicia. Además, el uso legal de GA4 en Europa exige consentimiento previo para sus cookies y, desde marzo de 2024, la implementación del Consent Mode v2 si se quieren usar funciones publicitarias. En la práctica, eso significa que una parte importante de los visitantes no se mide, y que Google rellena los huecos con modelización estadística.
Marcas con riesgo democrático: Yandex Metrica y Baidu Tongji
En el extremo opuesto se sitúan herramientas de analítica gratuitas desarrolladas en países que no superan el umbral democrático. Yandex Metrica, de la tecnológica rusa Yandex, ofrece grabación de sesiones y mapas de calor sin coste, y por eso sigue apareciendo en tiendas online y webs de pequeñas empresas de todo el mundo. Rusia obtiene un 2,22 en la EIU, y su legislación obliga a las empresas a conservar y entregar datos a los servicios de seguridad cuando estos lo solicitan. Instalar Yandex Metrica significa que los movimientos del ratón, los clics y en ocasiones lo que se escribe en los formularios de tus visitantes se envían a una infraestructura sometida a ese régimen. Baidu Tongji, la herramienta equivalente de Baidu en China (2,12 en la EIU), plantea el mismo problema bajo la Ley de Inteligencia Nacional de 2017, que obliga a organizaciones y ciudadanos a colaborar con los servicios de inteligencia. Para un sitio dirigido a público europeo no existe ninguna razón técnica que justifique estas herramientas, y su presencia suele deberse a plantillas o plugins heredados que nadie ha revisado. Democratic Market recomienda auditar el código fuente de la web y eliminar estos scripts sin excepción.
Comparativa técnica: funciones, precio y perfil democrático
En funciones puras, Google Analytics 4 gana: ofrece segmentación avanzada, modelos predictivos, integración publicitaria completa, exportación a BigQuery y medición multiplataforma. Plausible ofrece un panel en una sola pantalla, objetivos y embudos, propiedades personalizadas, informes por correo, API de estadísticas y paneles públicos compartibles. En rendimiento, Plausible es claramente superior: su script es decenas de veces más ligero y no requiere un gestor de consentimiento para funcionar, lo que elimina un banner y la latencia asociada. En precisión, la paradoja es notable: GA4 configurado legalmente mide solo a quienes aceptan cookies, y en muchos sitios europeos esa tasa ronda entre el 40 y el 70 por ciento; Plausible mide a todos, aunque los bloqueadores de anuncios pueden filtrar parte del tráfico, problema que se reduce con un proxy en el propio dominio. En precio, GA4 es gratuito y su versión empresarial GA4 360 cuesta decenas de miles de euros al año, mientras que Plausible cobra desde unos 9 euros mensuales o nada si se autoaloja. En perfil democrático, Plausible combina sede en Estonia (7,96), servidores en Alemania (8,80), ausencia de negocio publicitario y código auditable. Google combina sede en Estados Unidos (7,85), transferencias transatlánticas amparadas por un marco jurídico reversible y un modelo de negocio basado en la publicidad personalizada.
Hay un último criterio técnico que suele pasarse por alto: la propiedad y portabilidad de los datos. Plausible permite exportar las estadísticas en CSV y, en la edición autoalojada, los datos residen en una base de datos ClickHouse bajo tu control. GA4 permite la exportación a BigQuery, pero los datos brutos permanecen en la nube de Google y los periodos de retención por defecto se limitan a dos o catorce meses para los informes de exploración. Si algún día cambias de herramienta, tu historial puede quedarse atrás.
Legislación UE 2026 que afecta a la analítica web
Cuatro normas marcan el terreno. La primera es el RGPD, cuyo artículo 44 y siguientes regulan las transferencias internacionales y cuyo artículo 25 exige protección de datos desde el diseño. La segunda es la Directiva ePrivacy, que en su artículo 5, apartado 3, exige consentimiento para almacenar o leer información en el dispositivo del usuario, salvo que sea estrictamente necesario; esta regla es la que obliga al banner de cookies. En España la traslada el artículo 22.2 de la LSSI, y la Agencia Española de Protección de Datos ha admitido en su guía de cookies que ciertas analíticas con finalidad estrictamente limitada podrían quedar exentas bajo condiciones estrictas, un criterio que conviene revisar con asesoría jurídica. La tercera es la Ley de Mercados Digitales, que desde 2023 designa a Alphabet como guardián de acceso y le impide combinar datos personales entre sus servicios sin consentimiento específico. La cuarta es la Ley de Datos, aplicable desde septiembre de 2025, que refuerza la portabilidad y el cambio de proveedor en servicios de tratamiento de datos. A todo esto se suma que el Reglamento ePrivacy, que debía actualizar las normas sobre cookies, fue retirado por la Comisión en 2025, de modo que la Directiva de 2002 y su interpretación nacional siguen siendo la referencia para 2026.
La consecuencia práctica es clara: una herramienta que no usa cookies ni datos personales, alojada en la UE, simplifica el cumplimiento en las cuatro normas a la vez. Una herramienta basada en cookies con transferencias a Estados Unidos puede ser legal, pero requiere consentimiento, documentación de la transferencia, evaluación de impacto si el volumen es alto y vigilancia continua de la evolución del Marco de Privacidad de Datos. Para una pyme sin departamento jurídico, esa diferencia se traduce en horas de trabajo, honorarios de consultoría y un riesgo latente de reclamación ante la autoridad de control.
Cómo evalúa Democratic Market las herramientas de analítica
Nuestra metodología para software de medición pondera cinco factores. Primero, la jurisdicción de la empresa matriz y su puntuación en la EIU, con un umbral mínimo de 6,0 para cualquier recomendación positiva. Segundo, la ubicación física del procesamiento y del almacenamiento de datos, incluidos subencargados como redes de distribución de contenidos o proveedores de correo. Tercero, el modelo de negocio: penalizamos a los proveedores cuya fuente principal de ingresos es la publicidad dirigida, porque el incentivo para ampliar la recogida de datos es estructural. Cuarto, la minimización: valoramos que la herramienta funcione sin cookies, sin almacenar IP y sin identificadores persistentes. Quinto, la transparencia: código abierto, auditorías publicadas, listas de subencargados actualizadas y posibilidad de autoalojamiento. Con estos criterios, Plausible, Simple Analytics, Pirsch y Matomo obtienen calificaciones altas; Google Analytics 4 obtiene una calificación media, aceptable bajo consentimiento estricto pero no recomendada como primera opción; Yandex Metrica y Baidu Tongji quedan excluidas.
Guía práctica para migrar de Google Analytics a una alternativa europea
El primer paso es inventariar qué preguntas respondes realmente con tu analítica. Si consultas visitas, páginas más leídas, fuentes de tráfico y conversiones, una herramienta como Plausible o Simple Analytics es suficiente. Si dependes de audiencias de remarketing de Google Ads, necesitarás mantener alguna integración publicitaria o replantear la estrategia. El segundo paso es instalar la nueva herramienta en paralelo durante al menos un mes, sin retirar todavía GA4, para comparar cifras y explicar las diferencias al equipo: lo normal es que Plausible muestre más visitantes, porque mide también a quienes rechazan cookies. El tercer paso es configurar objetivos y embudos equivalentes a tus conversiones actuales, y servir el script desde tu propio dominio mediante proxy para reducir el efecto de los bloqueadores. El cuarto paso es exportar el histórico de GA4 que quieras conservar, ya sea a BigQuery o en informes CSV, y documentar la fecha de corte. El quinto paso es retirar el código de Google, revisar el gestor de etiquetas, actualizar la política de privacidad y, si ya no usas cookies no esenciales, simplificar o eliminar el banner de consentimiento. Muchos sitios descubren en este punto que su web carga más rápido y que el equipo consulta los datos con más frecuencia, porque el panel es comprensible a primera vista.
Conclusión: qué herramienta de analítica elegir en 2026
Para blogs, medios independientes, organizaciones sin ánimo de lucro, administraciones locales y comercios online pequeños y medianos, la recomendación de Democratic Market es Plausible Analytics: jurisdicción estonia, servidores alemanes, sin cookies, sin datos personales, código abierto y un precio asumible. Si necesitas funciones avanzadas de comercio electrónico o mapas de calor, Matomo autoalojado o en su nube europea es la alternativa más completa. Google Analytics 4 sigue siendo defendible para empresas con estrategias publicitarias muy dependientes del ecosistema de Google, siempre con consentimiento previo, Consent Mode correctamente implementado y una evaluación documentada de la transferencia de datos a Estados Unidos. Lo que no tiene justificación es mantener scripts de Yandex o Baidu en una web dirigida a lectores europeos. Medir tu audiencia es legítimo; hacerlo sin convertir a tus visitantes en producto es, hoy, perfectamente posible.



